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Rav Ginsburgh · 137, cap. 4

יFuerte
הDébil
וE.M.
הGravedad
4 → 1

Las cuatro fuerzas y el Nombre de Dios

La física encontró cuatro. La Torá siempre supo que eran Una.

Las cuatro fuerzas de la naturaleza

Todo lo que ocurre en el universo — la piedra que cae, la estrella que brilla, el latido de tu corazón — surge de solo cuatro fuerzas fundamentales. La gravedad (la fuerza que atrae los cuerpos entre sí). El electromagnetismo (la fuerza de la luz, la electricidad y el magnetismo). La fuerza nuclear fuerte (la que mantiene unido el núcleo del átomo). Y la fuerza nuclear débil (la que produce la desintegración radiactiva). La física tardó hasta el siglo XX en confirmar que no hay ninguna otra: solo estas cuatro.

Y el mayor anhelo de la física es demostrar que esas cuatro son, en realidad, una sola — una «teoría del todo» que reúna las cuatro en una única fuerza original. Hasta ahora han logrado unir tres; la gravedad sigue resistiéndose.

Cuatro letras, cuatro Mundos, cuatro fuerzas

Así como hay cuatro fuerzas, el Nombre esencial de Dios — Havayá, יהוה — tiene cuatro letras, y la Cabalá cuenta cuatro Mundos espirituales. Ginsburgh los hace corresponder así:

י

Fuerza nuclear fuerte

Atzilut · Emanación

ה

Fuerza nuclear débil

Beriá · Creación

ו

Electromagnetismo

Yetzirá · Formación

ה

Gravitación

Asiyá · Acción

La correspondencia no es arbitraria; cada par tiene su razón. Las dos fuerzas nucleares — la fuerte y la débil — son ocultas: viven dentro del átomo y nunca se ven. Corresponden a las dos primeras letras del Nombre, יה (yud-hei) — precisamente las que la Cabalá llama «ocultas». El electromagnetismo corresponde a la vav (ו): la letra del enlace, el «y» del hebreo, que ata lo oculto con lo revelado — igual que el electromagnetismo une la electricidad con el magnetismo. Y la hei final, que en la Cabalá es «Maljut» (el reino) y nuestra tierra, corresponde a la gravedad: la atracción que nos pega al suelo.

««Todo lo que es llamado por Mi Nombre, para Mi honor lo creé (Beriá), lo formé (Yetzirá), y aun lo hice (Asiyá).»»

Yeshayahu (Isaías) 43:7

Antes del Big Bang, todo era Uno

יהוה26
יהו21
הו11
ו6

Las teorías actuales de la física dicen que en la primera fracción de segundo tras el Big Bang el calor era tan inmenso que las cuatro fuerzas estaban unidas en una sola fuerza perfectamente simétrica. Luego, al enfriarse el universo, las fuerzas se separaron una a una: primero la gravedad, después la fuerte, y por último la débil del electromagnetismo. La Cabalá lee ese mismo orden en el Nombre. La punta inicial de la yud (el vértice de la letra) es «Adam Kadmón» — la fuerza unificada, antes de toda separación. Y luego el Nombre se va rompiendo, letra por letra.

Esa ruptura se puede contar. El Nombre completo Havayá (יהוה) vale 26. Quita la hei final (la gravedad): queda יהו = 21. Quita la yud (la fuerza fuerte): queda הו = 11. Al final solo queda la vav: 6. La cadena 26 → 21 → 11 → 6. La suma de los cuatro números es 64 — igual a אדם חוה (Adam y Eva, 45+19); y su promedio es 16 — igual a las tres últimas letras del Nombre, הוה.

Y hasta la gravedad — la única fuerza que la física aún no ha logrado vincular con el número 137 — guarda su secreto en hebreo: «atracción» (משיכה) vale 375, y 375 + 137 (= קבלה, Kabbalah) = 512 = 2⁹. Lo que la física todavía no encuentra, el Nombre ya lo lleva escondido dentro.

הִתְבּוֹנְנוּת

Siéntate un momento con esto. La física, con miles de experimentos y las mentes más grandes de la historia, llegó al mismo número de fuerzas que letras tiene el Nombre de Dios: cuatro. Y la misma historia que la Cabalá cuenta sobre la creación — una unidad que se rompe para que surja la multiplicidad — la física la vuelve a contar en el Big Bang.

Tú caminas cada día entre esas cuatro fuerzas, y también entre esos cuatro Mundos. ¿Hablas desde Maljut — desde la tierra, la acción, lo que hacen las manos? ¿O desde la vav — desde el enlace, lo que une dos cosas? La yud y la hei son ocultas, como la fuerza nuclear; pero es justamente lo oculto lo que mantiene todo unido. ¿Cuál de las fuerzas está hoy en ti?

יהוה · ד׳ כֹּחוֹת

Cuatro fuerzas, un solo Nombre

Las cuatro fuerzas de la naturaleza, las cuatro letras del Nombre יהוה y los cuatro Mundos de la Cabalá cuentan una sola estructura. Fuerza fuerte → yud → Atzilut. Fuerza débil → hei → Beriá. Electromagnetismo → vav → Yetzirá. Gravedad → hei final → Asiyá. Y la punta de la yud, Adam Kadmón, es la fuerza única de la que todas brotaron. Lo que la física llama «teoría del todo», el Nombre lo fue desde siempre.

Del libro «137: The Riddle of Creation» de Rav Yitzchak Ginsburgh, cap. 4

El universo empezó en una sola fuerza y se rompió en cuatro, para que nosotros viviéramos entre ellas. Nuestra tarea es el Big Bang al revés: devolver las cuatro a la Una. Cada vez que unes lo oculto y lo revelado, el cielo y la tierra, restauras un poco de aquella unidad primera.

חַשְׁמַל

Cabalá & Filosofía Judía

Jashmal — The voice of silence