Serie Sanidad · Refael
Refael — el ángel de la sanidad
Un nombre que es una frase
רְפָאֵל (Refael) está hecho de dos piezas: רָפָא (rafá, «sanó») y אֵל (El, «Dios»). El nombre es ya una frase entera: «Dios ha sanado». El ángel no es la fuente de la cura, sino su anuncio — donde él aparece, declara: la sanidad viene de Dios.
Refael no aparece nombrado en el texto explícito de la Torá, pero la tradición lo identifica como uno de los tres ángeles que se aparecieron a Abraham, y reconoce con claridad su oficio.
La cuenta del nombre
El valor numérico completo de Refael es 311: ר=200, פ=80, א=1, ל=30 → 200+80+1+30 = 311.
Y si contamos las dos piezas por separado: רפא (la raíz «sanar») = 200+80+1 = 281; y אל (Dios) = 1+30 = 31. Entonces 281 + 31 = 312 — es decir, 311 + 1.
Ese «1» de más es el כּוֹלֵל (kolel): una regla clásica de la gematría que permite sumar la palabra misma, como unidad entera, al total. Cuando escribimos «sanar» y «Dios» por separado, esa unidad escondida en el nombre — el 1 — se hace visible. Las dos piezas, con el sello de la unidad, son el mismo nombre íntegro.
«Y se le apareció Hashem en las encinas de Mamré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda en el calor del día.»
— Génesis 18:1
El ángel que curó a Abraham
En Génesis 18, tres hombres se le aparecen a Abraham — y es justo el tercer día después de su circuncisión, el día más doloroso. Rashi sobre Génesis 18:2 (citando Bereshit Rabá 50:2 y el Talmud, Bava Metzia 86b) explica que cada ángel tenía una sola misión: uno vino a anunciar el nacimiento de Isaac, uno a destruir Sodoma, y uno — Refael — a sanar a Abraham.
Y aquí asoman los dos filos del misterio: el mismo ángel que sanó a Abraham se levantó de allí y fue a rescatar a Lot de Sodoma. Los sabios dicen que un ángel no puede tener dos misiones — salvo que las dos sean, en lo profundo, una. Y sanar y rescatar son una sola cosa: la sanidad es el rescate del cuerpo; el rescate es la sanidad del destino. Quien cura la carne es el mismo que salva de la muerte.
רְפָאֵל · רָפָא אֵל
La misma mano que sana, rescata
El nombre Refael dice «Dios ha sanado» — en pasado, como si la cura estuviera lista antes que la enfermedad. Su número, 311, en sus dos piezas — sanar y Dios — vuelve a la unidad con el sello del kolel. Y su obra junto a Abraham completa la lección: quien sana el cuerpo es el mismo que rescata el alma de la perdición. La sanidad nunca es solo del cuerpo; es siempre un rescate.
Quizás toda sanidad sea el envío de ese mismo ángel: un nombre que dice de antemano «Dios ha sanado» — aún antes de que sepamos que estamos enfermos. Y quizás la mejoría de cada quien sea ya una señal de que una mano invisible, en el calor del día, se ha sentado a la puerta de su tienda.
חַשְׁמַל
Cabalá & Filosofía Judía