Zohar Beshalaj

חֲבַקּוּק

Habakuk — el profeta del doble abrazo

Su nombre repite dos veces «abrazo». Su oración es «sobre shigyonot» — ¿errores, o instrumentos? Una palabra, dos filos.

El texto fuente

תְּפִלָּה לַחֲבַקּוּק הַנָּבִיא עַל שִׁגְיֹנוֹת

«Oración del profeta Habakuk, sobre shigyonot.»

De este único versículo brotan dos misterios: el de una palabra (shigyonot) y el de un nombre (Habakuk).

שִׁגְיֹנוֹתShigyonot

Primer filo — una palabra, dos sentidos

Habakuk 3:1: «Oración del profeta Habakuk, sobre shigyonot». La misma palabra tiene dos lecturas opuestas:

Shegiot — errores

El Zohar dice que Habakuk nació en Rosh Hashaná — el día en que se juzgan los errores del hombre. Por eso su oración es «sobre los errores»: brota desde el lugar del Din (el juicio).

Shigyonot — instrumentos

Pero el Zohar añade: no dice «shegiot» sino «shigyonot» — es decir, instrumentos musicales, como el «shigayon de David» (Salmo 7:1). Los mismos que los profetas usaban para entrar en éxtasis profético.

לֹא נֶאֱמַר שְׁגִיאוֹת אֶלָּא שִׁגְיוֹנוֹת — אֵלּוּ כְּלֵי הַנְּגִינָה

«No dice 'errores' (shegiot) sino 'shigyonot' — estos son los instrumentos musicales, como el 'shigayon de David', que usaban todos los profetas (excepto Moshé) para entrar en éxtasis antes de recibir el espíritu de profecía.»

Zohar Beshalaj 1:24 · Habakuk 3:1 · Tehilim 7:1 · cf. I Shmuel 10:5; II Melajim 3:15

Es el «doble filo»: la misma palabra que es caída (el error) es vehículo de ascenso (la música de la profecía). Moshé no necesitaba instrumento — él era «el espejo claro»; pero Habakuk, que vino del lugar de los errores, necesitaba la música más que nadie, para calmar el Din y entrar en la profecía.

Segundo filo — ¿un abrazo, o dos?

חָבוּקUn abrazo
חֲבַקּוּקDos abrazos

Su nombre no es «Javuk» (abrazado) sino «Habakuk» — la letra Kuf repetida: dos abrazos. El Zohar dice que él debe su vida a dos abrazamientos.

Él es el hijo de la mujer Shunamita (II Reyes 4): Eliseo le prometió «en este tiempo abrazarás un hijo» (חֹבֶקֶת בֵּן). El primer abrazo fue de la madre — la esfera inferior. Pero el niño murió, y Eliseo lo revivió: el segundo abrazo, desde «el grado supremo superior».

חֲבַקּוּק וְלֹא חָבוּק — שְׁנֵי חִבּוּקִים: אֶחָד שֶׁל אִמּוֹ, וְאֶחָד שֶׁל אֱלִישָׁע

«'Habakuk' y no 'Javuk' — dos abrazos: uno de su madre, y uno de Eliseo; uno viene de la esfera a la que estaba unido al principio, y el otro del grado supernal más alto.»

Zohar Beshalaj 1:20 · II Melajim 4:16

La joya numérica — 216

חֲבַקּוּק216
=
גְּבוּרָהGevurá · 216

Habakuk (ח8 ב2 ק100 ו6 ק100) = 216 = Gevurá (la fuerza del juicio, el Din). El mismo lugar del «un abrazo», el mundo de Elohim del que nació. Su nombre ES la fuerza que debe equilibrarse.

Y 216 = las letras del Shem HaMeforash — los 72 Nombres de Dios.

Esos 72 Nombres surgen de los tres versículos de Éxodo 14:19-21 (3 × 72 = 216 letras) — en la misma parashá Beshalaj, la partición del mar. La guematría de Habakuk equivale exactamente a las 216 letras divinas que nacen de su propia parashá.

¿Qué es el Shem HaMeforash?

El «Shem HaMeforash» (שֵׁם הַמְּפֹרָשׁ, «el Nombre explicitado») es uno de los nombres más sagrados de Dios — conocido como «el Nombre de 72» (שֵׁם עַ‍ב, Ayin-Bet = 72). No se forma con palabras, sino con un cálculo preciso sobre el texto de la Torá.

Cómo se calcula: tres versículos consecutivos del Éxodo (14:19, 20, 21) tienen cada uno exactamente 72 letras. Se toma el primer versículo de principio a fin, el segundo al revés (de fin a principio), y el tercero de nuevo de principio a fin; luego se combinan letra por letra, formando 72 Nombres de tres letras cada uno.

72 Nombres × 3 letras = 216 letras. El mismo número de Habakuk.

Esos tres versículos narran la partición del Mar Rojo: la columna de nube y el ángel de Dios que se interpone entre Israel y Egipto. Del corazón de esa salvación nace el Nombre oculto de Dios.

¿Por qué 72? La semilla de Yud y el cuerpo de los mundos

El número 72 nace de «rellenar» el Nombre YHVH: cada letra se escribe con Yud — יוד (20) + הי (15) + ויו (22) + הי (15) = 72. Por eso se llama «AB» (ע״ב = 72). Es el relleno más alto, el de la Yud — y la Yud es Jojmá, el punto-semilla.

El Nombre mismo tiene estructura de «uno y tres»: la Yud = Atzilut (la cabeza, la semilla); y las otras tres letras, הוה = Beriá-Yetzirá-Asiá, el cuerpo de los mundos. La semilla arriba, el cuerpo abajo.

216 = 72 × 3: el alma (Yud/Atzilut) vestida en cuerpo (las tres letras / BY"A).

Y Habakuk es eso: su cuerpo (216 = Gevurá, el un abrazo de la madre) murió, y el segundo abrazo — «el grado supernal más alto» — hizo descender el alma para revivir el cuerpo. Habakuk es el 72 entrando en el 216.

El patrón cósmico

Es la historia de la creación misma. En Génesis 1, el mundo se crea solo con «Elohim» (el Din) — un abrazo. Solo en Génesis 2 se integra el nombre «YHVH Elohim» (la misericordia dentro del juicio) — el segundo abrazo.

Habakuk es ese mismo movimiento en un alma: nació solo de la madre (Elohim, Din, un abrazo); y cuando se integró la función del padre (Eliseo que lo revivió, el grado supernal, YHVH), se completaron los dos abrazos. Como en la Shunamita, donde el esposo nunca aparece del todo.

שְׁנֵי פִּיּוֹת

La misma palabra, dos filos

Shigyonot es a la vez error y música. Habakuk es a la vez Gevurá (juicio) y profeta del doble abrazo. Los errores, tocados como música, se vuelven profecía. Así es la realidad: una sola verdad, dos filos — según el lado desde el que la mires.

חַשְׁמַל

Cabalá & Filosofía Judía

Jashmal — La voz del silencio